Programa
Educativo

para cachorros.

Programas educativos para cachorros

Si incorporaste un cachorro a tu vida, te sugerimos que consideres uno de los temas más importantes en la crianza de un perro: su educación.

Para esto, será fundamental que incorpores el lenguaje que tu perro puede entender. El éxito en la comunicación, no solo te permitirá orientar el comportamiento de tu cachorro en una dirección deseable, previniendo potenciales problemas de conducta, sino que además hará mucho más divertido el vínculo.

A continuación, te sugerimos una lista de conductas que recomendamos en la educación de cachorros:

  • Aprendizaje del nombre por la seguridad que implica y por su frecuente uso, es a nuestro criterio, el comando de mayor importancia en la obediencia de un perro. Si bien su perfeccionamiento será tarea de etapas posteriores, aquí comienza el camino buscando que tu cachorro incorpore su nombre propio y responda con la conducta de acercamiento.
  • La importancia de entrenar el contacto visual. El contacto visual facilita el aprendizaje y la ejecución de una serie muy amplia de conductas. Cuando nuestro perro nos presta atención estableciendo contacto visual, tendremos muchas más probabilidades de que ejecute la acción solicitada. La atención es, tal como nos para a las personas, una conducta que funciona como condición necesaria para la mayoría de los procesos de aprendizaje.
  • La importancia del juego. El juego es un excelente recurso que presenta múltiples aplicaciones. Mejora el apego entre el perro y su dueño, previene numerosos problemas de conducta y representa una de las herramientas prioritarias para el condicionamiento de respuestas (utilizándolo como reforzador positivo). Es además muy divertido en sí mismo, lo cual lo convierte en un excelente medio para vincularnos con nuestros perros. De todas maneras, existen técnicas y procedimientos específicos para aprender a utilizar este recurso positivamente, ya que su mal uso puede desencadenar problemas tales como, hiperactividad, comportamiento destructivo y agresión por competencia entre el perro y su dueño, entre otros.
  • Sociabilización con otros perros y personas: es deseable promover una saludable integración con otros perros y con personas. Debemos recordar que los perros son animales sociales y, en muchas ocasiones, algunas condiciones domésticas no favorecen una sociabilización satisfactoria.
  • La diferenciación entre lo prohibido y lo permitido: es necesario transmitir rápidamente una clara discriminación entre las conductas que puede emitir siempre, las que no puede emitir nunca y las que puede emitir a veces. Para este último grupo de respuestas el cachorro deberá adquirir comandos que le permitan discriminar cuándo sí y cuándo no puede acceder a determinados beneficios (comandos “verde” y “rojo”).  Así podrá anticipar el permiso o la prohibición correspondiente en cada caso.  Deberá aprender también los objetos con los cuales puede jugar o destrozar y los que no y, si las hubiera, las áreas de la casa que se encuentran restringidas.  La importancia de este apartado, el cual incluye múltiples asociaciones, deriva en la prevención de problemas de conducta futuros dentro de la casa.
  • Hábito sanitario: el cachorro deberá incorporar los lugares permitidos para “ensuciar”. Así también, es deseable instalar una conducta cooperativa ante situaciones como atención veterinaria, baño y cepillado.
  • La incorporación de ejercicios de obediencia: los cachorros pueden aprender jugando los diferentes comandos y conductas que formarán parte del adiestramiento futuro. Esta instancia es ideal para que el cachorro conozca la regla de la enseñanza (ver en nuestro apartado: artículos de interés, “Las ventajas de educar a tu perro desde cachorro”).