La enseñanza con premios, me obliga a recurrir a ellos toda la vida. ¿Verdadero o falso?

23 junio, 2015

Como regla general, la necesidad de recurrir o no al premio toda la vida es, meramente un problema técnico. Todas las técnicas, las que incluyen el uso del premio y las que no, presentan cambios en su aplicación, conforme avanza el proceso de aprendizaje. Parte de estos cambios en la aplicación, persigue el objetivo de mantener la ejecución de la conducta sin la presentación de premios ni castigos. Por esto, la dependencia a largo plazo de premios y/o castigos, debería ser indicador de fallas en la aplicación de la técnica. Resulta curioso que, aún cuando una mala aplicación del castigo, genere entre otras cosas, la necesidad de recurrir a él toda la vida, no se escuche frecuentemente, el argumento equivalente en contra del uso del castigo, basado en su potencial dependencia crónica. También resulta curioso, que cuando se produce finalmente, tal dependencia en el uso del castigo, las razones de ello se atribuyan en mayor medida a la “dureza” del perro que a una falla en la aplicación de la técnica. Sea por el motivo que sea, es importante recordar que, en todas las orientaciones posibles dentro del adiestramiento de perros, cuando la aplicación de la técnica falla en alguna de sus fases, una de las consecuencias posibles es la dependencia crónica del premio y/o del castigo.

Por otro lado, es importante conocer las consecuencias que trae prescindir del uso del premio en la enseñanza. El adiestramiento de un perro principiante sin recompensa, aumenta las probabilidades de generar en el futuro “desgano” para ejecutar lo aprendido, resistencia para incorporar nuevas destrezas y, en casos extremos problemas en el vínculo con su dueño o adiestrador. El uso del premio en el inicio de manera continua, en cambio, acelera el proceso asociativo, genera una predisposición óptima hacia el aprendizaje y mejora el vínculo con quien enseña.

Para esto, pueden presentarse en forma de “combo”, estratégicas combinaciones de afecto, juego y comida.

Cuando la adquisición de la conducta ya es un hecho y  la prioridad es su mantenimiento con un mínimo uso del premio, hoy disponemos de diversos recursos técnicos que permiten mantener el aprendizaje a largo plazo, con ausencia total de premio en respuestas de fácil ejecución, y con un mínimo uso del premio en respuestas de difícil ejecución.

No comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *